Comenze haciendo gelatinas con amistades y familiares, luego poco a poco fui soñando en crear mi propio negocio para ayudar a las personas que no sabian usar una computadora o que simplemente quieren ayuda para facilitar su trabajo, me puse en manos de Dios y fue él quien me dio la habilidad de crear y aprender todo lo que hasta ahora se, voy despacio pero seguro, es algo que me apaciona y me motiva ver a mis clientas satisfechas con mi ayuda. Dios ha sido bueno.